Cuando se realiza un viaje largo con niños existen muchas preocupaciones, especialmente si es la primera vez que se hace; no solamente se cambia de localización, sino que también se altera el horario. Uno de los principales miedos de todos los padres es que los niños sean incapaces de adaptarse al horario del destino durante el tiempo que están en esta nueva localización.
El síndrome de desfase horario, más conocido como jet lag, no afecta solamente a las personas adultas, sino que también afecta a los niños. Este trastorno puede producir efectos importantes en el estado de salud de la persona, especialmente porque afecta al sueño y al hambre. En TuEducadora.com te enseño a combatir el jet lag en niños.

¿Qué es el jet lag o desfase horario?
El jet lag es un trastorno temporal que sufre una persona cuando viaja, normalmente en avión, y pasa por varias zonas horarias. Nuestro reloj biológico se orienta por el entorno, la luz y la temperatura que tenemos a nuestro alrededor, algo que se desajusta cuando atravesamos estas zonas horarias.
Este síndrome produce un cambio brusco en la sincronización del ciclo interno de vigilia-sueño de las personas; por eso, puede producir efectos importantes cuando el cambio es de, al menos, dos franjas horarias.
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Normalmente, cuando las personas sufren estos cambios suelen sentirse cansadas, irritables, apáticas y desorientadas.
Por otro lado, este trastorno temporal no afecta solamente al sueño de las personas, también a sus horarios para comer y a sus hábitos diarios. Nos encontramos ante un cambio difícil de aplicar en adultos y, aún más complicado, en niños. Dependiendo de la edad, los pequeños de la casa pueden verse afectados por el jet lag de diversas maneras:
- Jet lag en lactantes: en este caso, los niños suelen tener unos ciclos de actividad sueño-vigilia muy cortos, lo único que suelen hacer durante el día es comer y dormir. Por eso, la repercusión del jet lag en ellos suele ser menor.
- Jet lag en edad preescolar: en este período de tiempo, los niños pueden mostrarse más afectados e irritados. Por eso, es en la etapa en la que hay que tener más cuidado con el síndrome de desfase horario.
- Jet lag en niños mayores: del mismo modo que los adultos, los niños mayores pueden comprender mejor lo que ocurre y seguir las pautas necesarias para que las molestias sean menores.
Consejos para combatir el jet lag en niños
Si el viaje es de menos de tres días, lo mejor es mantener el horario normal para que, al regreso, la adaptación sea más sencilla; no merece la pena acostumbrar a un niño a estas variaciones para tan poco tiempo. Si el desplazamiento dura más de este tiempo, es necesario adaptarse al cambio. Si no sigues estas pautas quizás cuando vuelvas tengas que volver a acostumbrar a tu hijo a dormir solo.

Hay que ir acostumbrando a los niños a estos cambios horarios de manera gradual, unos días antes de realizar el viaje. Al hacerlo de este modo, cuando el niño llegue al lugar de destino estará más habituado al horario y no le será tan difícil amoldarse a la nueva situación.
Por todo esto, te dejo unos consejos que pueden ayudar a combatir el jet lag en niños.
- Programar su reloj interno: es necesario adaptar el reloj interno de los niños cuando el viaje es largo. Además, habrá que volver a hacerlo cuando se regrese a casa.
- Adaptarse al nuevo horario antes de llegar: unos tres días antes, debes adaptar su horario al que vas a tener en el nuevo destino. Si el viaje es en dirección al este, debes acostar y levantar al niño antes de su hora normal. Si es en dirección oeste, debes retrasar el momento de irse a la cama.
- Programar su reloj completo: ajusta las comidas y el sueño a la hora del nuevo destino para que el niño tenga hambre y ganas de dormir en los momentos adecuados.
- Disfrutar de la luz del sol: la iluminación solar ayuda a programar el reloj biológico.
- Tener en cuenta los horarios de los vuelos: los vuelos realizados por la noche ayudan a los niños a conciliar el sueño. Por su parte, los diurnos harán que el pequeño tenga un mayor cansancio.
- Comer antes de dormir: aunque no tenga hambre, haz que tu hijo coma algo antes de irse a dormir. De esta forma, evitarás que se levante durante la noche y que luego le cueste más conciliar el sueño.
- Estar despiertos todo el tiempo posible: si consigues que tu hijo se mantenga despierto durante el primer día todo el tiempo, la primera noche la pasará mal pero el resto serán coser y cantar.
- Mantener la rutina: si tu hijo suele mantener un ritual antes de dormir, leer un cuento o darse un baño antes de meterse a la cama, no lo cambies durante el viaje.
- Cuidado con las siestas: si duerme dos horas por la tarde, por la noche no tendrá sueño.
Desde TuEducadora tratamos de ayudarte a educar a tu peque sin necesidad de ir a la escuela infantil. TuEducadora está liderado por Marta López, educadora infantil con más de 10 años de trayectoria profesional, trabajando en diferentes escuelas infantiles así como educando a niños en sus casas con diferentes proyectos educativos.

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