Mami, espero que estés preparada para lo que te espera con tu bebé en su octavo mes, que ya será un ser curioso, inquieto, ya empiezan a gatear y charlar con más soltura, y son una monada.
La tranquilidad de tener un bebé que se queda quieto en su hamaca o en la cuna pasó a mejor vida. Gatear, intentar andar, conversar, cantar, reír o moverse sin parar serán algunas de sus actividades favoritas. Y eso os traerá de cabeza, pero también os dará días muy divertidos y totalmente distintos a los anteriores.
¿Cuánto crece y pesa con ocho meses?

A los ocho meses, los bebés pesan entre 8 y 10 kilogramos los niños y entre 7.5 y 9.5 kilogramos las niñas. El percentil 50 estará fijado en 9.3 kilogramos para los niños y 8.3 kilogramos para las niñas.
En cuanto a la altura, la media estará en torno a 71 centímetros en los niños y 69 centímetros en las niñas.
A esta edad, ganará de media al mes unos 300 gramos, algo menos que en meses anteriores. La ganancia de peso se va frenando, pero también habrás observado que tu bebé es ya muy activo y consume mucha energía en sus nuevas habilidades, lo que frena algo más el aumento de peso. A ello se le suma el gateo o el momento en el que se inicia en dar sus primeros pasos, que son actividades que consumen mucha energía.
¿Cuál es el desarrollo físico que se produce en el bebés de ocho meses?
A su octavo mes de vida, tu bebé tiene más soltura para quedarse sentado sin problemas, sin titubear. Por otro lado, puede rodar y girar su cuerpo hacia un lado y otro, así que ten cuidado de dejarlo en algún lugar del que pueda caerse o darse un golpe.
Además, cuando está tumbado, tiende a levantarse solo hasta la posición de sentado, y seguirá con su idea de alcanzar objetos y juguetes por sí mismo.
Le sigue pareciendo muy interesante lanzarse a la aventura de permanecer de pie en el regazo de quien lo tenga consigo, y ejercer fuerza con sus piernas. Así, ejercita sus músculos y fortalece sus extremidades inferiores, el paso previo para salir andando en breve.
Sus manos seguirán en ejercicio constante. No solo alcanzará todo lo que esté en su mano, se lo pasará de una a otra, sino que además, hará el efecto pinza con sus dedos, algo que notarás con mucha frecuencia a la hora de coger los alimentos.
Su desarrollo le lleva a mantener, mucho más tiempo, la posición erguida, tanto en su trona, cuando coma, como en la sillita, cuando vayáis de paseo.
Y lanzar objetos será otra de sus actividades favoritas. Se divertirá cogiendo objetos y juguetes de los que encuentre a su paso y tirándolos. Cuidado por tanto con la dureza de los mismos, porque podrían rebotar contra la superficie con la que los tire, y hacerse daño.
¿Cómo se relaciona el bebé con su entorno?
Ahora tienes un pequeño bebé explorador. Se lanza, de forma constante, a conocer el mundo exterior, todo lo que hay a su alrededor. La curiosidad y las ganas de aprender lo llevan a continuar jugando y experimentando, y si fomentas esas actividades, su desarrollo te lo agradecerá, porque será un niño despierto y lanzado.
Tu bebé es algo más independiente cada mes que pasa, pero seguirás dándote cuenta que para él, mamá seguirá siendo mamá. Puede que interactúe con otras personas, pero a la hora de comer, dormir o pedir mimos, te seguirá buscando como su primera opción.
Deja que fomente su independencia. Vigílalo, porque no siempre podrás amoldar el mundo externo para que no se dañe o encuentre obstáculos, pero deja que experimente por sí solo.
Comenzarás a darte cuenta que se interesa por sus iguales. Los observa, e incluso llega a imitar algunas de sus acciones, e intenta interactuar con ellos, porque su sexto sentido le indica que son muy similares a él/ella. Esta será su primera incursión en el mundo de la socialización.

¿Cuál es el desarrollo psicomotor del bebé con ocho meses?
Una de las mayores características de tu bebé a sus ocho meses será que se siente de forma estable, sin tambalearse. Es un pequeño gran hito para tu bebé, y seguramente tu pediatra te preguntará por ello cuando vayas a tu cita rutinaria.
Como ya comentamos el mes anterior, si tu hijo es de los que ha decidido gatear, ya controlará la técnica, o mejor dicho su técnica, porque cada bebé lo hace de una manera distinta. Aunque al principio puede que te parezca que gatea de forma extraña, no tiene por qué serlo. Si marcha hacia atrás, a un lado o sobre una sola pierna, perfeccionará su manejo cuanto más tiempo pase en el suelo.
Pero si tu bebé no ha gateado, puede que no lo haga ya, y pase directamente a intentar ponerse de pie y andar.
Con ocho meses, puede que ya tenga la confianza suficiente como para mantenerse de pie ante algún juguete o cualquier mueble, e incluso para dar algún paso. Pero si tu hijo no lo ha hecho aún, no te preocupes, hay tiempo suficiente.

La mayoría no caminará hasta superar los doce meses, pero si gatea y va perfeccionando su técnica con el paso de los meses, puede que se sienta tan cómodo que no quiera ponerse en pie.
En cuanto al habla, las conversaciones, en su idioma, serán mucho más fluidas y largas. Lo que sí es difícil, por no decir imposible, es que tu bebé acierte a decir palabras. Que no te ciegue el amor de mamá.
Sí podrás determinar balbuceos, e incluso puede que algunos conceptos que irá desarrollando tu bebé te sirvan para identificar aquello que te pide, pero no son palabras como tal. No dejes de hablar con él, seguro que vuestra comunicación aumentará.
Tu bebé no tiene que cumplir con todos los requisitos que te enumeramos, porque cada niño/a es un mundo y se desarrolla de forma distinta a otros niños/as. Solo te damos una guía de qué puede alcanzar a hacer a sus ocho meses de edad.
Y también te dejamos una lista de signos de alarma que te pueden indicar que el desarrollo de tu bebé no es el habitual para su edad. Son datos que te deben alarmar que no se sobresalte con los ruidos: no te siga con los ojos; presente una desviación de uno de los ojos, de forma intermitente o fija; no se ríe a carcajadas; no grita; no balbucea; siempre tiene los puños cerrados; no es capaz de agarrar un objeto con una mano y cambiarlo a la otra; no tiene una sedestación estable; no se mantiene a cuatro patas; presenta un llanto continuo; parece no reconocerte o no trata de apoyar el peso en sus piernas al sujetarlo de pie.
¿Qué alimentación debe tomar tu bebé?
La leche seguirá siendo el alimento principal de tu bebé, y lo seguirá siendo. Y la comida formará parte de la alimentación complementaria. Si la ingesta es poca, no te agobies, porque tiene que ir acostumbrándose a los alimentos sólidos.
Pero se acerca el momento de introducir alimento entero. En torno a los nueve meses existe una ventana de aceptación de alimentos en trozos que debes aprovechar. Esta edad es crucial para poder hacerlo de forma correcta.
Lo ideal es que, antes de los nueve o diez meses, ya hayas expuesto a tu bebé a alimentos enteros y que los hayas ido incorporando en sus comidas, aunque sea poco a poco.
Eso sí, cuida la alimentación de tu bebé, y que todo aquello que pruebe, sea saludable. La industria alimenticia puede disfrazar algunos alimentos de saludables, y no lo son, por lo que tienes que tener mucho cuidado.
Tienes que fijarte e informarte bien sobre los productos que se ofrecen bajo el título de ‘especial para bebés’, que no son sanos ni adecuados. Debes aprender mucho de nutrición, y de ello dependerá la calidad de la alimentación de tu pequeño/a.
Y es que, no se trata solo de dar alimentos poco sanos a tu hijo/a, sino que esto puede degradar en obesidad infantil, que es un problema grave. Si cuidas la alimentación de tu bebé desde bien pequeño, se criará de forma saludable y como un adulto sano.
Lo importante es que establezcas una buena relación entre tu bebé y la alimentación. Ordena sus comidas y establece rutinas y horarios; siéntate en la mesa y colócalo en su trona, para que tenga presente que es la hora de comer; favorece un ambiente relajado; sé un ejemplo para él/ella, come una dieta sana y equilibrada; no uses móviles, pantallas y entretenimientos para intentar que coma; no decidas por él cuál es la cantidad correcta de comida; no te enfades, no grites, no te ofusques, no llores, en definitiva, no le presiones ni amenaces.
Porque en definitiva, comer debe ser un acto consciente, voluntario, y que tu bebé disfrute. Porque disfrutar con cada bocado hará que espere con ganas e ilusión la hora de comer.
¿Cómo duerme un bebé de ocho meses?
Tu bebé ya alcanzará a dormir entre doce o catorce horas diarias, y como norma general, el sueño diurno se reduce a dos o tres siestas de una o dos horas.
La mayor parte de los bebés puede que duerman y descansen durante toda la noche, sin interrupciones, e incluso algunos, en su propia habitación. Otros, en cambio, seguirán interrumpiendo su sueño para tomar algo de teta. Cualquiera de las dos circunstancias puede ser normal.
Si continúas con la lactancia materna, puede que te comiences a preguntar cuándo terminará ese picoteo de teta nocturno. Lo puedes consultar con tu pediatra, porque si quieres cortar con ese picoteo, hay formas de alimentar a tu pequeño/a sin que tenga que tomar teta.
Si quieres optar por el destete nocturno, deberás seguir ciertas pautas, para que no sea de forma radical ni afecte a tu bebé.
Lo importante es que tu hijo/a esté en su propia habitación, y que podáis gestionar los despertares de forma distinta.
Porque estos despertares no sirven tanto para comer, porque pueden permanecer toda la noche sin alimentarse, sino para que el bebé se calme. Y hay otras formas de hacer que tu bebé se sienta cómodo y duerma.

Una de las primeras premisas que hay que cumplir es acudir siempre a los despertares de tu bebé. Pero es recomendable que acuda la persona que no amamanta, porque hasta el momento tu hijo/a ha asemejado el momento en el que apareces por la puerta con tomar teta.
Cuando entréis por la puerta, intentad calmarlo y acompañarlo, y salir pronto de la habitación, acudiendo cada vez que os reclame. Conforme pasen los días y semanas, sus despertares serán menos frecuentes.
¿Cómo debemos estimular a un bebé para el juego en el octavo mes?
Cada mes que pasa es más importante y fundamental que el juego forme parte de la vida de tu bebé. Y cuanto más tiempo, mejor, porque será la forma más cercana que tenga no solo a desarrollarse, sino a crecer e interactuar con su entorno.
Puedes introducir distintos juegos que, para él serán pura diversión, y en cambio supondrán un gran desarrollo para tu bebé.

Introduce objetos o juguetes en recipientes, y enséñale cómo sacarlos del mismo. Seguirá tu ejemplo e intentará imitarte, consiguiéndolo conforme pasen los días y las semanas. Al principio puedes utilizar recipientes de mayor tamaño y que den facilidades a tu pequeño/a, y ve aumentando la dificultad poco a poco.
Es el momento ideal para hacer uso de juegos que supongan apilar piezas. Será un momento divertido para tu bebé que intentará copiar rápidamente. Y conforme pasen los días irá perfeccionando su técnica de derribo.
Ya habrás descubierto que le encantan los sonidos, por lo que puedes utilizar distintos objetos para generar sonidos. Puede que esto llegue un punto en el que te reviente el tímpano, pero será un juego que ayude a su desarrollo psicomotriz.
Pintar puede ser muy divertido. Existen témperas par usar con tu bebé, por lo que puedes coger un gran trozo de papel con el que forrar parte del suelo, y dar rienda suelta a su capacidad de pintar.
¿Qué citas médicas son importantes en este octavo mes de vida del bebé?
Sigue siendo una constante que tengas una cita mensual con tu pediatra, donde podrán disipar dudas así como quedarte tranquila, ya que tu pediatra hará un seguimiento de su peso, sus medidas, la comida alimentaria y su desarrollo.
Como hemos comentado en meses anteriores, no tienes por qué preocuparte, porque hay muchas clases de niños. Los hay más grandes y más pequeños, más rollizos y menos, pero todos pueden estar igualmente sanos.
Preguntas de nuestros usuarios
¿Puedo darle galletas a mi bebé?
La respuesta correcta es no. Aunque sea un producto, como puede ocurrir con natillas, batidos, zumos, gusanitos u otros, que ponga que son especiales para bebés, no dejan de ser alimentos ultraprocesados.
Puedes optar por alimentos más sanos, como picos duros de tu panadería de cabecera, bizcocho o galleta hechos por ti, etc.
¿Es normal que mi bebé no tenga dientes?
La aparición de dientes se puede retrasar hasta los 18 meses. A los ocho meses puede que haya niños que tenga algún diente, y otros que no. Cada niño es un mundo, y al igual que pueden adelantar o retrasar el momento de salir andando, igual pasa con la erupción de los dientes.
¿Tengo que tener cuidado con los enchufes y objetos a su alcance?
Si gatea o ya ha comenzado a dar sus primeros pasitos, tendrás que hacer un repaso generalizado de tu casa, de los enchufes que están a su alcance, para taparlos, y todos aquellos objetos que pueden suponer un peligro para él, y retirarlos.
Opinión de Tueducadora y conclusiones
Atrás ha quedado la etapa de decir que tienes un bebé. Ya cuentas en casa con un niño/a que crece a pasos agigantados y que está desarrollándose rápidamente.
Cada día es una prueba nueva en casa, y cada momento con él puede ser muy divertido.
Tu bebé ahora cogerá menos peso al mes. Se frena la capacidad de coger peso con la ingesta de leche y alimentos complementarios, pero también porque su vida es más activa. Se mueve más, gatea e incluso intentará dar sus primeros pasos, lo que hará que gaste más energía que hasta el momento.
Ahora tiene mayor capacidad de quedarse sentado, erguido, de lanzar, coger y tirar todo lo que encuentra a su paso, de moverse de un lado a otro, de gatear (si ha decidido hacerlo) e incluso de dar sus primeros pasos.
Gatear o andar serán los hitos que se refuercen o comiencen a fomentar en este noveno mes. Tu conversación con tu bebé aumentará, porque parloteará mucho más, aunque no llegará a decir palabras inteligibles. Los juegos pasarán a un nivel superior, y supondrán llenar gran parte del día.
Su alimentación seguirá siendo la leche de forma predominante. Pero es el momento de introducir alimentos enteros, para que se vaya acostumbrando a ellos. Y cuida mucho que sean alimentos saludables, para evitar males mayores como la obesidad infantil más adelante.

Al ser algo más mayor, tu bebé dormirá entre doce y catorce horas al día, con varias siestas diurnas. Puede que tu bebé ya duerma prácticamente toda la noche, sin pedir teta. Pero si lo hace, y te cansa el picoteo de teta nocturno, puedes pensar en dejarlo. Háblalo con tu pediatra, y sigue ciertas pautas para hacerlo posible. Pero lo fundamental es que tu niño/a esté en su propia habitación, acudir siempre que se despierte, y que lo haga la persona que no amamanta.
Los juegos suben de nivel. Utiliza recipientes para introducir y sacar objetos; juegos apilables; métodos para generar sonidos, e intenta usar témperas para bebés para dar rienda suelta a su pequeña imaginación.
Cada mes, como te decimos, será un gran avance, y puedes ir aprendiendo a su lado, ayudándole a que se desarrolle como le corresponde, y teniendo en cuenta que está en una edad en la que el acompañamiento, en todo momento, es fundamental.

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