Ya sabemos que el perro es el mejor amigo del hombre, pero ¿lo es también de los bebés?
Si tienes mascota y estás embarazada esto te interesa.
Criarse con perros es muy beneficioso para los/as niños/as, pero es normal que las mamás y papás se preocupen por cómo reaccionará su animalito y cómo se relacionará con el peque.
Una correcta presentación y preparar la adaptación a la convivencia son fundamentales para que no haya ningún problema. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber para que tu bebé y tu perro se lleven de maravilla.
¿Qué ventajas tiene tener perros en casa cuando hay niños?

El impacto positivo que produce en los/as niños/as la relación con un perro es indiscutible. Los beneficios se evidencian tanto a nivel emocional y cognitivo como en su salud física.
Los perros contribuyen al equilibrio emocional de los/as niños/as en las etapas tempranas de su crecimiento. Tanto es así que les ayuda a gestionar sus emociones y tienen un efecto calmante y tranquilizador.
Los expertos aseguran que los menores que conviven con perros tienen menos probabilidades de manifestar problemas de conducta. Igualmente, les ayuda a relacionarse de manera más sociable con su entorno, disminuyen los miedos y contribuye a incentivar el sentimiento de alegría y a eliminar la tristeza.
Estar en contacto con un perro fomenta el desarrollo de las habilidades cognitivas de nuestros/as hijos/as y mejora las habilidades verbales, así como la estimulación de la adquisición del lenguaje.
En los casos concretos de TDAH, reduce los síntomas y aumenta la confianza, la autoestima y las habilidades de atención.
En lo que respecta a la salud, algunos estudios afirman que los/as niños/as que conviven con perros o gatos durante el primer año de vida tienen menos infecciones respiratorias y del oído que los criados en hogares sin mascotas. La explicación podría estar en que el contacto con animales podría ayudar a madurar el sistema inmunológico.
¿Cómo debemos preparar al perro para la llegada del nuevo miembro de la casa?

Tras el nacimiento, la vuelta a casa con nuestro bebé es uno de los momentos más emocionantes que guardaremos siempre en la retina.
Una de las grandes dudas que tendremos al llegar al hogar será ver cómo va a reaccionar nuestro perro, y también como se llevarán a medida que el pequeñín crezca.
Vivir todos juntos es un nuevo reto. Otro más. Veamos las claves para superarlo con éxito.
Cambios en casa
El principal cambio en casa ha sido la habitación del bebé y seguro que tu perro tiene curiosidad por inspeccionarlo. Déjalo que entre y huela todo lo que considere necesario.
No le permitas que se suba a la cuna o al resto de muebles para que no se convierta en una costumbre. Cuando el nene esté en casa no podrá hacerlo y tiene que saberlo.
Cambio en la rutinas
No es muy recomendable que alteres las rutinas del perro con la llegada del bebé, pero obviamente tendrás que adaptarlas. Lo mejor es que te anticipes y reorganices los horarios para que así se vaya acostumbrando.
Así evitamos que el animal note cambios bruscos.
Nuevas normas

Si no lo has hecho antes, debes practicar con tu perro algunas pautas básicas de obediencia antes de que seáis uno más.
Por ejemplo, que vaya más tranquilo por la casa, que no se suba a los muebles del bebé, que salude sin saltar encima, que no muerda jugando…
El adiestramiento debe ser afectuoso para que lo perciba como una experiencia positiva.
Nuevos estímulos
Tu mascota tendrá que acostumbrarse a los nuevos estímulos que implica la llegada del bebé. Nuevos olores, nuevos ruidos y una nueva personita.
Una vez más, lo ideal es que te adelantes. ¿Cómo? Busca una grabación de un llanto de un bebé y reprodúcela mientras juegas con él o le das una chuchería canina.
Deja que inspeccione las cosas del bebé, como el carrito, los juguetes… así los irá reconociendo y se habituará a verlos en casa.
Para que se familiarice con los olores, puedes empezar a usar los productos del bebé, como su gel de baño o las cremas hidratantes.
Primeras caricias
Cuando el bebé crezca, el perro le llamará más la atención y querrá acariciarlo.
Como probablemente esas primeras caricias puedan resultar incómodas para tu mascota, adelántate y prepáralo para cuando llegue el momento.
Imita lo que podría hacer el bebé incrementado la intensidad de manera progresiva. Prémialo con una chuchería canina mientras lo haces para que asocie ese momento a una sensación positiva.
Cuando sea el bebé el que lo esté “acariciando” a su manera, el perro soportará mejor esos contactos si tiene la expectativa del premio. Cuando ocurra también tendrás que darle su chuche.
¿Qué hacer cuando el bebé ya está en casa?
Hay que crear el vínculo desde el primer día para sentar las bases de la relación entre ambos. Los primeros días de convivencia del bebé con la mascota son fundamentales.
Presta atención a las siguientes pautas.
¿Cómo debemos hacer la presentación entre ellos?

El primer contacto es el más importante.
Tenéis que procurar estar muy relajados para no transmitirle vuestro nerviosismo al perro. Dejad que se acerque al bebé y no le apartéis, que lo huela porque es su manera de reconocerlo.
Estar en actitud cariñosa con el perro justo en ese momento es primordial. Acariciadlo para que entienda que es algo positivo. No forcéis la situación ni lo alarguéis más de lo necesario.
Debemos evitar los celos entre ellos
Un bebé requiere de nuestra atención todo el tiempo, es normal.
El perro lo percibirá y para evitar que se sienta desplazado intenta mantener las rutinas que habéis establecido antes de la llegada del peque.
Como os hemos comentado antes, anticiparse en este paso es muy importante.
Tenéis que seguir siendo cariñosos con el perro, incluso mientras estáis con el bebé. Que note que tenéis amor para los dos al mismo tiempo.
De esta manera vinculará al niño con buenos momentos y le gustará estar con él.
Enseñar al bebé cómo debe tratar al perro
En cuanto el bebé vaya siendo más autónomo, se acercará al perro gateando o andando.
En esa etapa los/as niños/as recurren al tacto para reconocerlo todo, incluido el perro.
Por eso es importante que le enseñes que puede tocar al perro, pero no de cualquier forma.
Indícale que zonas del cuerpo del animal puede tocar y cuáles no, y cómo debe ser la intensidad de la caricia.
Preguntas de nuestros usuarios
¿Es seguro cuidar a las mascotas durante el embarazo?
Como los bebés suelen pasar más tiempo con las mamás, por motivos de lactancia sobre todo, es importante que el perro establezca relaciones con la otra persona para ayudar a prepararlo para los cambios que sucederán cuando llegue el bebé.
Pero no le dejes de lado, recuerda que para él tu también eres su mamá.
¿Cómo se transmite la toxoplasmosis?
Cuando se limpia la arena sanitaria del gato, al tocar tierra, como la tierra del jardín, donde los gatos podrían haber hecho sus necesidades, o al comer carne poco cocida, en particular la de cerdo, cordero o venado.
Opinión de Tueducadora y conclusiones

Es normal tener dudas ante la llegada del bebé cuando tienes mascota, pero no hay que tener miedo. Si lo haces correctamente, la relación entre ambos será muy especial.
Criarse con una mascota, perro o gato, es un regalo para el desarrollo de los/as niños/as.
Anticípate y ve trabajando con el perro antes de que nazca el peque. Él ya era miembro de tu familia, tan solo basta un poco de preparación y adaptación para que se conviertan en los mejores amigos.

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