El cambio que experimenta tu peque en el sexto mes es realmente sorprendente.
De repente tendrás un bebé mayor y alucinarás con todo lo que es capaz de hacer.
Su desarrollo psicomotor y social se acelera. También dejará de ser un lactante de modo exclusivo, a menos que le hayas dado lactancia mixta, y por primera vez comerá alimentos más sólidos.
Pero veamos uno por uno los cambios que tendrá tu bebé al cumplir seis meses.
¿Cuánto crece y pesa con seis meses?
Si nos guiamos por el percentil 50, el peso más común para los niños de seis meses es de unos 8 kg y para las niñas unos 7,5 kg.
Y en altura, la media de los niños está en 67.5 cm y 65.5 para las niñas.
Aunque la ganancia de peso varía en cada bebé, lo habitual es que suba unos 300-500g al mes de media. Habrá meses que menos y otros que más, no te agobies por eso.
Es tu pediatra siempre el que debe decirte cómo se encuentra tu hijo/a. Por eso no es recomendable que peses a tu bebé por tu cuenta en casa o en la farmacia. Guíate solo por los datos del médico.
¿Cómo se relaciona el bebé con su entorno?
A los 6 meses poco queda ya de ese bebé recién nacido y arrugadito que tuviste en tus brazos hace ya 24 semanas. Cuando llega este momento, se produce un salto importantísimo en cuanto a las relaciones con su entorno.
La tribu
Cuando cumplen seis meses casi todos son conscientes de quienes son su familia, las personas que lo cuidan y alimentan. Esa es su tribu y es un lugar seguro. Fuera de ahí no saben qué puede pasarles.
Por eso, si alguien a quien tu hijo/a no conoce le coge en brazos puede que se ponga a llorar como si no hubiera un mañana. Es completamente normal, es puro instinto de supervivencia ante un “extraño” que no forma parte de su tribu.

Comunicación
Aunque todavía no hablan, los bebés de 6 meses saben comunicarse. Les gusta estar con sus conocidos, saben entenderte y hacerse entender.
Ahora tu bebé se ríe a carcajadas, interpreta y reconoce voces, caras. Puedes hablarle como a un igual, él/ella te contestará a su manera, aunque sea con balbuceos.
Descubriendo el mundo
Su curiosidad por todo lo que le rodea es infinita. Déjale explorar, tocar, oler, escuchar… Notarás que si algo le interesa será capaz de fijar su atención. Puede que hasta seleccione solo aquello que realmente desea.
Eres un espejo para tu bebé, así que recuerda que estás construyendo una persona y todas las mamás queremos que nuestros/as hijos/as sean felices. Ríe y reirá contigo, disfrutad juntos de esta etapa tan bonita.
¿Cuál es el desarrollo psicomotor del bebé con seis meses?
Sentarse será el gran reto al que tu bebé de 6 meses se enfrentará en este momento.
Una vez que ya domina el control cefálico, será capaz de voltearse bocarriba y bocabajo como parte de su desarrollo infantil.
Sentarse

No todos los bebés son iguales, por lo que si el tuyo aún no está preparado para sentarse, no te agobies. Ya llegará su momento.
El primer paso es la llamada postura del trípode. Tu pequeño/a ya puede y quiere sentarse. Probablemente, lo hará inclinándose hacia delante, como hacen los gorilas.
Con toda seguridad no podrá mantenerse mucho tiempo en esa posición y acabe tambaleándose y cayéndose. Es normal y volverá a intentarlo.
Entrena sus nuevas habilidades colocándoles en una superficie plana y dura como el suelo. Si te quedas más tranquila, pon una alfombra o una superficie de gomaeva, pero nunca en una superficie blanda como la cama porque no le ayudará.
También se desestabilizará cuando intente coger o alcanzar algún objeto o juguete que le llame la atención. Poco a poco irá consiguiendo esa postura erguida que le permitirá mantener la estabilidad y ocurrirá como a los 8 o 9 meses, más o menos.
Cómo se desplaza
Son pocos los bebés que gatean a los 6 meses, pero puede que el tuyo lo haga.
Algo parecido que suelen hacer es reptar como una serpiente sobre su barriguita y estirando mucho los brazos para coger aquello que quieren.
Ponerse de pie
Sujétale de la cintura para que esté un ratito de pie. ¡Les encanta!
Verás que le gusta saltar sobre sus piernas. No es peligroso ni dañino, puedes dejarle que disfrute. No te recomiendo que uses dispositivos como los tacataca, porque le fuerzan a mantener una postura que no es natural para los bebés.

Motricidad fina
Cuando tu hijo/a está en el sexto mes de su desarrollo, verás que ahora es incluso capaz de coger objetos más pequeños, cambiarlos de mano, llevarlos a la boca, soltarlos, elegir otro…
Eso significa que ya está empezando a mejorar la motricidad fina.
Signos de alarma
Consulta rápidamente con el pediatra si tu bebé:

No levanta la cabeza y la parte anterior del tórax al ponerlo boca abajo.

No se sobresalta con los ruidos.

No te sigue con los ojos y/o presenta una desviación de uno de los ojos (estrabismo), ya sea intermitente o fija.

No se ríe, no grita, no balbucea o llora continuamente.

Tiene los puños cerrados con los pulgares incluidos siempre.

No se lleva las manos a la boca, o no es capaz de agarrar un objeto que esté frente a él o cambiarlos de mano.

No empieza a mantenerse, al menos unos segundos, en la postura de trípode.

No te reconoce.

No trata de apoyar el peso en sus piernas al sujetarlo de pie.
¿Qué alimentación debe tomar tu bebé?
Si has elegido la lactancia materna en exclusiva, tu bebé ya lleva 6 meses creciendo gracias a un alimento excelente.
Si por salud o elección propia preferiste una lactancia mixta o artificial, tu pequeño/a también se ha ido desarrollando adecuadamente.
En cualquier caso, en este momento probablemente la leche haya sido el único alimento de tu hijo/a. Pues bien, ha llegado el momento de ¡comer!
Alimentación complementaria

La Asociación Española de Pediatría recomienda introducir la alimentación complementaria a los 6 meses. Pero lo ideal es que consultes antes con el pediatra, porque puede que te pida que esperes un poco en función del desarrollo de tu bebé.
Si tu hijo/a no tiene una sedestación completamente estable no podrás introducir la alimentación en trozos. Es decir, hasta que no se siente correctamente y eso puede que sea en torno a los 8-9 meses.
¡Importante! Cuando llegue el momento de comer, el bebé debe estar siempre sentado en una trona, en una postura erguida. Nada de darle de comer en brazos, en las rodillas de alguien o mientras está tumbado o jugando.
Y no lo decimos por gusto. Primero por motivos obvios al haber riesgo de atragantamiento si no está sentado correctamente. Y segundo, porque la alimentación debe ser un acto consciente, el bebé debe concentrarse en ese momento y ser parte activa sin juegos que le distraigan.
Una popular opinión: déjale jugar con la comida. No tiene nada que ver con lo que acabamos de comentar. Con jugar mientras come nos referimos a otras distracciones, dibujos u objetos. Sin embargo, tocar la comida, experimentar con ella, ensuciarse, llevar a la boca por primera vez el alimento de forma autónoma…, todo eso favorecerá una relación sana y consciente con la alimentación.
Pregunta a tu pediatra también si vas a alimentarlo con una dieta triturada, entera o bien mixta para que te aconseje, porque probablemente no sepas por dónde empezar.
Para hacértelo un poco más fácil, veamos los alimentos que tu bebé NO puede comer: espinacas, acelgas y verdura de hoja verde grande por el acúmulo de nitritos que tienen; derivados lácteos (hasta los 9 meses); y leche de vaca (hasta los 12 meses).
Tampoco puede comer pescados muy grandes hasta los 10 años por el acúmulo de metales pesados. Lucio, tiburón, atún rojo o pez espada son algunos ejemplos.
Sí puede comer verduras, carnes, pescados, legumbres, huevo, pastas, pan, frutas…
Alimentos alergénicos
Los alimentos que son susceptibles de producir reacciones alergias, debes introducirlos de manera individual, es decir, sin combinar con otra comida, y durante tres días consecutivos.
De esta manera, si tu bebé es alérgico a alguno lo podrás identificar rápidamente.
Kiwi, melocotón, melón, frutos rojos, pescado blanco, huevo, frutos secos…, son alimentos alergénicos que hay que vigilar.
Reacción a la comida complementaria
No te agobies con tantos cambios, es cuestión de cogerle el tranquillo.
Y no te preocupes si tu hijo/a no come bien al principio, es nuevo para él/ella también.
La leche sigue siendo su comida principal y tú bebé estará bien alimentado. Por eso no te preocupes si echa los alimentos enteros o no traga el puré. Por eso se llama alimentación complementaria.
Es cuestión de tiempo que acabe comiendo.
Establece unas rutinas de alimentación y puedes ofrecerle teta o biberón antes o después de las comidas.

Un ejemplo de alimentación diaria puede ser:
- Lactancia materna o artificial para desayunar.
- Puré de verduras para almorzar.
- Fruta para merendar.
- Teta o biberón para cenar.
Agua
Sí, tu pequeño/a ya tiene que beber agua aunque tome el pecho.
Los alimentos más sólidos pueden ocasionarle estreñimiento si no está bien hidratado/a. Puede que al principio no la quiera, pero es normal.
Ofrécesela varias veces al día, ya verás que poco a poco irá bebiendo.
¿Cómo duerme un bebé de 6 meses?
De media, un bebé de seis meses duerme 14 horas diarias. Hará dos o tres siestas de entre 30 minutos y 1 hora, pero la mayor parte del descanso será por la noche.
Con lactancia materna
Si le estás dando el pecho, seguro que se sigue despertando por la noche. Más que por hambre, lo hace por sentirte y eso le encanta.
Solo tú puedes decidir si continuar con la lactancia materna o no. Que nada ni nadie te condicione y siéntete libre de criarlo como consideres que es mejor para los dos.
Con lactancia artificial

Con el biberón pueden llegar a descansar durante toda la noche sin despertarse.
Esto también te permitirá plantearte si es momento de pasarlo a su habitación.
Una vez más, es una decisión propia y nadie debe decirte que tienes qué hacer.
Los pediatras sugieren el cambio a otra habitación cuando cumplen 6 meses también porque el riesgo de muerte súbita es muy bajo. Su cuerpo tiene ya la madurez suficiente para dormir en diferentes posiciones, puesto que ya es capaz de voltearse.
Además, tu hijo/a ya es capaz de reclamarte si te necesita y la ansiedad por separación es más leve a la edad de seis meses.
¿Cómo debemos estimular a un bebé para el juego en el sexto mes?
Deja que tu bebé meta las manos o los pies en diferentes texturas. Pon tierra, harina, piedras, arroz, gelatina o agua en varios recipientes, verás cómo se divierte. Y remángate porque querrá que tú también participes del juego. ¡A ensuciarse!
Principio de causa-consecuencia. Tu bebé ya sabes que haciendo según que cosas hay un efecto directo y muy divertido. Agitar un sonajero, golpear un tambor o apretar un muñeco, lo hará esperando a que pase algo.
Repítele secuencias de sílabas, sonidos o movimientos simples. Tu hijo/a querrá imitarlos e intentará reproducirlos mientras te mira atentamente.
Juega a esconderte detrás de un trapo, una hoja de papel o un objeto. El bebé es capaz de saber que sigues estando ahí, por lo tanto no se asustará sino que le divertirá encontrarte apartando aquello que te tapa.
Anímalo a voltearse. Ahora que puede estar tiempo boca abajo, ayúdale tirando de sus bracitos y déjale que termine el movimiento solo/a.
Ponle objetos o juguetes cerca para que intente desplazarse hasta alcanzarlos.
Colócalo en el suelo, nunca en una superficie blanda como la cama o el sofá, para que aprenda a sentarse. El bebé se inclinará hacia adelante en la posición de trípode para compensar su desequilibrio. Poco a poco irá manteniéndose cada vez más erguido.
Estimúlale con objetos en movimiento, ya verás que su persecución ocular es perfecta y querrá atraparlos.
Tu hijo/a te habla con sus balbuceos y ruiditos. Háblale, cántale y contesta a sus balbuceos. Como ser social busca constantemente tu atención.

¿Qué citas médicas son importantes en este sexto mes de vida del bebé?
Sobra decir que tienes que seguir visitando al pediatra cada mes.
Al cumplir los seis meses, el médico también pesará a y tallará a tu hijo/a y, además, en esta ocasión te dirá que ha llegado el momento de introducir la alimentación complementaria.
También, comprobará que tu bebé continúa teniendo un desarrollo psicomotor normal y podrá resolver las dudas que tengas hasta la fecha.
Si lo vacunaste de rotavirus, probablemente aún le falta alguna dosis con el preparado rotateq. Pregunta al pediatra qué hacer el día de la vacuna y cómo actuar si se presenta fiebre o malestar.
Preguntas de nuestros usuarios
¿Cuándo empezara a comer mi bebé?
Dependiendo de su desarrollo y, sobre todo, cuando te lo indique su pediatra. No compares a tu hijo/a con los de los demás, cada cual va a su ritmo.
¿Es mejor comida triturada o en trozos?
Es una decisión que debes tomar tú, pero puedes pedir consejo al pediatra si quieres. A algunas mamás les cuesta imaginar que su bebé de 6 meses pueda ya comerse un brócoli a bocados, pero la realidad es que puede hacerlo. Si te interesa el método Baby Lled Weaning (BLW), para introducción a la alimentación complementaria libre de papillas, debes informarte muy bien antes de ponerlo en práctica.
¿Mi hijo/a se puede atragantar?
La probabilidad de que un niño/a se atragante es la misma ya sea con comida triturada o troceada. Lo que hay que tener en cuenta antes de elegir el tipo de alimentación es que tu bebé esté preparado/a o no para comer más sólido. Ten claras las normas de seguridad y quédate pendiente de tu bebé mientras come.
¿Puedo usar limón?
Sí, lo que no debes utilizar es sal ni especias. También puede poner un chorrito de aceite de oliva para añadir grasa saludable en algunas comidas.
¿Por qué no puedo darle cereales?
Los ultraprocesados no son la mejor opción para la alimentación de un bebé. Por eso no te lo he recomendado en el apartado de alimentación complementaria.
Pero si optas por dárselos, porque recuerda siempre que es tu decisión, elige preferiblemente los integrales.
¿Cómo sé cuánto debe comer mi hijo/a?
Cada niño/a comerá lo que necesite. Repetimos, no compares a tu bebé con otros. No existe una cantidad mínima ni máxima y nadie puede decírtelo porque no la hay. Ten paciencia, porque al principio le costará bastante. No desesperes y no le obligues para que vaya creando una relación sana con la comida.
Opinión de Tueducadora y conclusiones

¡Enhorabuena! A los seis meses ya tienes un bebé grande.
Acompáñale en sus avances porque te sigue necesitando. Ya se comunica, empieza a mantenerse sentadito/a, se voltea, balbucea, coge objetos y se los cambia de mano… Déjale que experimente, que se divierta, que se ensucie, que juegue con la comida.
También es momento, mamá, de tomar decisiones importantes como la introducción de la alimentación complementaria o cambiarlo a su propia habitación. Si tienes dudas, consúltalo siempre con el pediatra.
Y, sobre todo, disfruta de cada minuto con tu pequeño/a porque crecen muy rápido y cuando te des cuenta se habrá hecho mayor.

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