Semana 8 de embarazo: ¡ya puedes escuchar su corazón!

Marta López

Marta López, educadora infantil

Actualizado el

En la semana 8 de embarazo, tu bebé tiene un tamaño equivalente a una canica, es decir, mide 1,7 milímetros. Aunque te parezca muy pequeñito, irá creciendo rápidamente, no te preocupes.

Además, te cuento algo emocionante. Si acudes a una ecografía o a la consulta de tu matrona, podrás escuchar el latido de su corazón. Es un paso alucinante en el maravilloso mundo del embarazo.

Si acudes a tu matrona, utilizará un doppler fetal, un aparato electrónico que permite escuchar lo mismo que se oiría en una ecografía.

Cambios en tu bebé esta semana

Ya empieza a diferenciarse su cabeza y se distinguen sus ojos, donde comienzan a formarse los párpados. Además, también toman forma las manos y los pies.

Tu bebé ya es capaz de doblar los pies y los brazos, y también se podrán distinguir sus manos y sus dedos, que están unidos por una fina membrana.

Por si fuera poco, sus pulmones y su hígado ya comienzan a diferenciarse del resto de órganos  y cavidades interiores.

Tus cambios físicos y emocionales

Puede que aún no se diferencie que estás embarazada cuando estás vestida, pero tú sí notarás cierta incomodidad en la zona de la cinturilla del pantalón vaquero. Además, sentirás molestias en tus mamas, que se van preparando para la lactancia materna. Así que no dudes en usar una talla más de sujetador, porque su tamaño irá en aumento constante estos próximos meses.

Otro cambio, que quizás tampoco sea tan obvio a simple vista, es que tu vulva cambia de color. Tanto tu vulva como el interior de tu vagina se vuelven violáceas, conociéndose como signo de Chadwick.

Notarás que algunos olores o sabores te son reacios, no te gustan o empiezan a molestarte, cuando antes no ocurría. Es una consecuencia del celo que muestra tu cuerpo a rechazar cualquier cosa que pueda dañar a tu bebé.

Y también puede ocurrir lo contrario. Quizás ahora te apetezca algún alimento que no habías comido nunca, o que incluso habías rechazado, porque su sabor no te gustaba. Efectivamente, hablamos de los antojos, que te pueden acompañar todo el embarazo y pueden ser de lo más caprichosos.

Si hacemos una pequeña lista de los distintos síntomas o consecuencias del embarazo en su semana octava, esta contendría: náuseas, ganas de orinar constantes, rechazo a ciertos olores o alimentos, aumento del tamaño de los pechos, estreñimiento, cambios en la coloración de tu vagina, cansancio y somnolencia y aparición de antojos.

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Consejos para tu bienestar

Es importante que tomes decisiones que te vengan bien para evitar las inevitables molestias del embarazo.

Si ya has empezado a sentir molestias con tu talla del sujetador, opta por comprar algunos de una talla superior y además, sin aros, que te harán sentir más cómoda, porque podrás utilizarlo tras el parto.

Además, si quieres optimizar tu compra, puedes adquirir alguno de lactancia. Y es que, aunque tu pecho aumente, incluso los primeros días de dar el pecho, después irán disminuyendo progresivamente, y esos sujetadores se adaptarán perfectamente a tus mamas.

Cuidado con los antojos. Si te da por comer alimentos saludables, no hay problema, pero en cambio si te da por alimentos con azúcar como el chocolate o los dulces, pueden aumentar tus probabilidades de padecer diabetes y cogerás más peso del debido.

Tienes que tener claro que nunca debes comer por dos, como escucharás a mucha gente a tu alrededor decirte. Nada más lejos de la realidad. Es cierto que tendrás más apetito, pero debes comer de forma saludable, porque el aumento desmesurado de peso puede ser peligroso para la mamá y el feto. Además, puede provocar enfermedades asociadas, nada deseables. Lo ideal, según los estudios publicados al respecto, es que en los nueve meses de embarazo, tu peso aumente entre once y 16 kilos.

Por otro lado, recuerda que el ácido fólico sigue siendo un complemento que tendrás que mantener entre tus hábitos.

Exámenes médicos y pruebas

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De ahora en adelante, en cada visita que realices al ginecólogo o a la matrona, escucharán el latido cardiaco de tu bebé, para asegurarse de que todo sea correcto. Y lo más impresionante es que tú también podrás escucharlo, para no perderte ningún momento del crecimiento de tu bebé.

Puede que tengan que someterte a una prueba llamada cribado precoz de diabetes gestacional, sobre todo si cumples ciertas características. Si eres una mujer con IMC (Índice de Masa Corporal) igual o mayor a 30 (se calcula dividiendo tu peso en kilos por tu altura en metros, al cuadrado: kg/m2); si tienes otros hijos que hayan pesado al nacer 4,5 kilos o más; si has tenido diabetes gestacional en embarazos anteriores, o si alguno de tus progenitores tiene diabetes.

Con algunas de estas características aumenta tu riesgo de padecer la diabetes gestacional, y puede implicar mayores complicaciones, tanto para la mamá como para el feto.

La prueba se denomina sobrecarga oral de glucosa o ‘curva larga’, dura tres horas, durante las que deberás permanecer en reposo y sin fumar.

Al llegar a la consulta médica, te cogerán una vía en el brazo y sacarán un tubo de sangre para determinar tu glucosa basal (en ayunas o no, te lo comentarán antes de someterte a dicha prueba para que acudas preparada). A continuación te darán una botella con un líquido con glucosa que deberás tomar entera, y volverán a sacarte sangre a la hora, a las dos horas y a las tres horas.

Así, el médico podrá analizar y determinar cómo va metabolizando tu cuerpo el exceso de glucosa que has ido ingiriendo. Si no tienes diabetes gestacional, tus valores de glucosa no serán elevados. Los valores máximos son: para la basal, 10.5 mg/dl de glucosa; a la hora, 190 mg/dl de glucosa; a las dos horas, 165 mg/dl de glucosa; y a las tres horas, 145 mg/dl de glucosa.

Si dos o más valores exceden de esas cifras, se te diagnosticará diabetes gestacional. Si solo se eleva uno, se repite la prueba en unas tres semanas.

Si la prueba da un resultado normal, de todas formas habrá que repetirla entre la semana 25 y 28, por si los valores han cambiado a lo largo de ese periodo.

Por otro lado, en esta semana de embarazo te pueden realizar un análisis de sangre, que puede daros información sobre si es niño o niña, pero con certeza se podrá saber con la ecografía de la semana 20.

Preguntas de nuestros usuarios

El cinturón de seguridad me molesta al conducir, ¿puedo no utilizarlo?

Puede que el crecimiento de tu barriga haga que sientas molestias a la hora de abrochar el cinturón, pero ten en cuenta que, en cualquier circunstancia, es ilegal no llevar abrochado el cinturón de seguridad. Además, en caso de accidente, no llevarlo puede ser mortal para el feto y la madre, o puede tener consecuencias irreversibles para ambos.

Aunque no hay adaptadores homologados por la Dirección General de Tráfico, esta permite que se puedan utilizar para poder conducir o viajar en coche sin excesivas molestias.

¿Puedo notar los movimientos de mi bebé en la semana 8 de embarazo?

A pesar de que el feto se mueve en tu interior, y mucho, es muy activo, es normal que aún no notes sus movimientos, debido a su tamaño.

¿Tengo que cuidar mi piel ante la aparición de las estrías?

Desde el momento en el que sepas que estás embarazada, es bueno que comiences a utilizar un jabón no agresivo para tu piel y una crema antiestrías, porque su elasticidad no solo dependerá del aumento de tamaño de la barriga, sino del nivel de colágeno de tu piel o la hidratación. 

Opinión de Tueducadora y conclusiones

Estás en la semana ocho de embarazo, la que te permitirá, a través de una ecografía o un doppler fetal, escuchar el latido del corazón de tu bebé, que sigue siendo un pequeño de no más de 1,7 centímetros.

Su cara, sus manos y sus pies se siguen formando, y se distinguirán cuando lo veas a través de la ecografía. Ya es capaz de doblar pies y brazos, e incluso se distinguen sus dedos, que están unidos por membranas.

Tu cuerpo también experimentará cambios. Tus mamas seguirán creciendo, por lo que puedes optar por aumentar tu talla de sujetador e incluso adquirir alguno de lactancia, que podrás usar tras el parto; el cansancio y la somnolencia seguirán siendo una constante, como las náuseas; tus ganas de orinar irán en aumento; tu vagina cambia de color; continúa el estreñimiento; puede aparecer rechazo a ciertos olores o sabores; y empiezan los antojos, que deberás mantener a raya para que no te ocasione un aumento de peso excesivo o diabetes.

En esta semana de embarazo te someterás a la prueba de sobrecarga oral de glucosa o ‘curva larga’, para saber si tienes diabetes gestacional o no. Será una prueba que, aunque los resultados sean normales, tendrás que repetir entre la semana 25 y 28.

Sin duda, tanto tu bebé como tu cuerpo irán experimentando cambios que se irán notando poco a poco, pero tu instinto maternal te hará más sensible a esas pequeñas (pero importantes) percepciones.

Si quieres saber que ocurrirá más adelante, consulta todos nuestros artículos sobre el embarazo semana a semana.

Marta López

Soy Marta, tu educadora infantil. Mi objetivo es ayudarte a enseñar a los más pequeños desde casa. ¡Lo tengo! He creado un proyecto educativo con el que conseguirás que aprenda y además se entretenga de manera divertida.

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